Carlo Mario y su último recorrido por las calles de Guamúchil


El pueblo alvaradense brindó la última despedida a quien fuera el alcalde por segunda ocasión de este municipio, la misa y el homenaje póstumo en la explanada de la presidencia.


 

Guamúchil, Sinaloa. La lamentable noticia del fallecimiento de Carlo Mario Ortiz Sánchez, sigue causando eco en todo el estado y en la ciudad de Guamúchil, el dolor aturde a la población, pues se vive algo inédito, un suceso que marca para siempre la historia de este municipio. El deceso del Presidente Municipal fue ayer y éste se debió a complicaciones por Covid-19 y hoy reposará en su última morada.

El velatorio se realizó de forma privada, en una conocida funeraria de esta ciudad, familiares y amigos más cercanos estuvieron presentes del amigo de muchos.

El silencio imperaba , el shock y la frustración de quienes entraban a la casa funeraria se palpaba en sus rostros, cada respiro y en los susurros de todos. Nadie se explicaba en qué momento sucedió, aún resultaba increíble ver a la máxima figura del Gobierno Municipal postrado e inerte y a su familia viviendo el dolor de su pérdida.

Alrededor de las 17:00 horas el cuerpo fue levantado para ser trasladado a la explanada del Palacio Municipal, en donde se celebró la misa de cuerpo presente, oficiada por el párroco Almodóvar, en el lugar ya lo esperaban empleados de la administración, amigos y sociedad en general, todos con el luto en sí, que ocasionaba la impresión de desolación en sus rostros.

La familia Ortiz Sánchez y Ortiz Camacho, acompañaron a Carlo Mario en todo momento, el dolor apenas les permitía caminar, sin embargo, debían darle la despedida que se merece al que fuera alcalde del municipio y el pilar de sus vidas y familia. Y es que los guamuchilenses perdieron a su Presidente Municipal, pero ellos, se quedaron sin su hermano, hijo, esposo y tres pequeños, sin comprender las razones perdieron a su padre, quien se convirtió el 07 de octubre en un eslabón indispensable en la historia de Salvador Alvarado.

Ahí el dolor de Doña Lupita Sánchez, su madre, no podía si quiera describirse y la fortaleza que su esposa Pier Camacho sacó desde la médula, impedía a sus hijos quebrarse y ¿cómo iba a actuar ante tal pérdida?, ejecutó solo la inercia de una madre que ama a sus hijos antes que a nada, pero su corazón parecía explotar cual si fueran juegos pirotécnicos, su cuerpo no podía sostener el pesar de tener que enterrar al padre de sus hijos y a su compañero de vida, debía ser fuerte, para sostener a Doña Lupita y sus pequeños.

Luego de la emotiva homilía del padre Almodóvar, quien rememoró momentos entre la amistad que existía entre él y el alcalde, dio la bendición al féretro, a la familia y al pueblo alvaradense dando así la despedida al político guamuchilense.

En ese momento los asistentes otorgaron a Carlo Mario un aplauso prolongado, el último aplauso que le obsequiaría su pueblo antes de su sepulcro.

El ambiente fue trágico, doloroso, indescriptible, ver cómo tantas personas sufrían por la pérdida de una, en un solo sitio, es sin duda un trago amargo que muchas personas aún no logran digerir.

En el homenaje destacaron cada logro del edil dentro de la administración pública, pero sobre todo la calidad humana del amigo, el jefe y el padre de familia que algunos conocían, el féretro sobre el templete, pintaba un panorama que nadie de los ahí presentes hubieran deseado ver alguna vez y es que hasta esta fecha, Guamúchil no sabía cómo despedir a un mandatario, al mandatario que durante esta pandemia que se vive desde el pasado mes de marzo, se mantuvo siempre activo a sabiendas de sus complicaciones de salud, luchando siempre para que el menor número de personas perdiera la vida y hoy, hoy fue él quien no pudo ante los estragos del Covid-19 dejando al pueblo huérfano y a una familia destrozada. En más de una ocasión Ortiz Sánchez, comentó, su preocupación por las familias de las personas que morían y por quienes estaban enfermos.

El gobernador del estado Quirino Ordaz Coppel, manifestó su pesar y dolor por haber perdido a un colaborador incansable y a un sinaloense ejemplar, así lo dijo. En el lugar, deseó pronta resignación a la familia del alcalde y al pueblo alvaradense.

Posteriormente tocó el turno a la primera dama, Pier Angely Camacho de Ortiz, quien no tenía siquiera que hablar para comunicar el profundo dolor que vivía durante cada segundo en ese recinto, sin embargo, debía dar un mensaje al pueblo y acompañada de sus tres hijos tomó la palabra, la ciudadanía en cambio se hizo presente y sin hablar la abrazaban en solidaridad por su irreparable pérdida.

“Cumpliste tu sueño de servir al pueblo y poco a poco me hiciste enamorar de esto también, amé cada detalle tuyo y tu enorme corazón; ¡qué viva el hijo!, ¡el esposo!, ¡el padre de nuestros tres hijos!, ¡qué viva Carlo Mario! Y ¡qué viva el presidente!, siempre te recordaremos, gracias por la familia que formamos”, expresó a través de emotivas palabras de la doliente esposa del alcalde Carlo Mario Ortiz Sánchez.

Finalmente, el gobernador acompañado de los presidentes municipales, funcionarios del Ayuntamiento y la familia del edil montaron guardias de honor al féretro, acompañados de las notas musicales de La Séptima Banda, así como las voces de Oralia Castro, Elizabeth Lozoya y Rubén Sainz.

El cuerpo fue despedido de la explanada de la Presidencia Municipal, la cual fuera su lugar de trabajo por más de tres años, con vitoreos, dolor y aplausos, pero sobre todo, la terrible conciencia de lo que esta pandemia ha robado permanentemente a los alvaradenses. 

Descanse en Paz, Carlo Mario Ortiz Sánchez, el pueblo lo recordará por todo lo bueno que ejecutó en busca de su bienestar y que su familia no desista de esta lucha de dolor que empieza con tu pérdida.

Con respeto, Al Pendiente Noticias.

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Sugey Montoya

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Universidad Autónoma de Occidente, Unidad Regional Guamúchil.

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