“Conocíamos las andanzas de García Luna… pero debíamos trabajar con él”: Roberta Jacobson


García Luna fue arrestado en Dallas, Texas el 10 de diciembre de 2019, bajo los delitos de conspiración, aceptar sobornos del Cártel de Sinaloa y por declaraciones falsas, presentados por el fiscal del distrito este de Nueva York. 


 

Washington.  Roberta Jacobson, ex embajadora de Estados Unidos en México, dijo en entrevista para Proceso que el régimen de Felipe Calderón (2006-2012) contaba con información sobre los vínculos de Genaro García Luna con el narcotráfico.

Esto en sus seis años como encargado de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en el periodo calderonista, y agrega para la edición 2270 del semanario, que la administración estadounidense recabó información y rumores de los vínculos del ahora defenestrado García Luna con el Cártel de Sinaloa.

La resonancia que tienen las revelaciones de la funcionaria de 60 años, que se ha desempeñado en el Departamento de Estado es el nivel de conocimientos precisos, experiencia y autoridad en la relación bilateral, como los concernientes al sexenio de Calderón Hinojosa.

García Luna fue arrestado en Dallas, Texas el 10 de diciembre de 2019, bajo los delitos de conspiración, aceptar sobornos del Cártel de Sinaloa y por declaraciones falsas, presentados por el fiscal del distrito este de Nueva York. 

Su figura pública ha sido polémica por su desempeño como el titular de la SSP, que giraba en torno al “superpolicía antinarco, asesor, amigo, confidente y miembro del gabinete de Calderón” y simultáneamente forjaba nexos con las organizaciones criminales de la droga. 

Por su parte, la exfuncionaria reconoció que su gobierno conocía de las relaciones del superpolicía con Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, entre otros, pero deslinda responsabilidades a la administración de su país:

“Culpar a Estados Unidos por datos que poseía y sugerir que el gobierno de México no tenía la misma información sobre la corrupción o problemas de un funcionario, probablemente es tan inocente y peor, francamente, que una duplicidad”.

Enfatiza “La información que obteníamos –en el Departamento de Estado– era por conducto de funcionarios estadunidenses, pero venía de parte de mexicanos, ellos eran los que más información recibían y tenían sobre la corrupción de García Luna”.

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