Morena y aliados en el Senado aprueban Ley de Amnistía


Con 68 a favor, 14 en contra y dos abstenciones, Morena y los partidos Verde Ecologista de México (PVEM), del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES) aprobaron en lo general –y los artículos no reservados– la Ley de Amnistía previamente avalada en la Cámara de Diputados.


 

Ciudad de México. Entre reclamos, la mayoría de Morena y sus aliados en el Senado de la República aprobaron la Ley de Amnistía bajo el argumento de que urge despresurizar las cárceles del país ante la pandemia por el covid-19.

Con 68 a favor, 14 en contra y dos abstenciones, Morena y los partidos Verde Ecologista de México (PVEM), del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES) aprobaron en lo general –y los artículos no reservados– la Ley de Amnistía previamente avalada en la Cámara de Diputados.

Los 14 votos en contra fueron de Acción Nacional (PAN) y del senador sin grupo parlamentario Emilio Álvarez Icaza, y las dos abstenciones del Partido de la Revolución Democrática (PRD). En tanto, el Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano, excepto Patricia Mercado, quien votó a favor, abandonaron la sesión a la hora de la votación.

En la votación en lo particular se emitieron 63 a favor, 12 en contra y tres abstenciones.

Los partidos de oposición habían condicionado su asistencia a la sesión del pleno, a que se discutieran otros temas adicionales a la Ley de Amnistía, como apoyos a las Pymes, una ley de Emergencia Económica y un Ingreso Básico Universal para quienes perdieron sus empleos por la pandemia del covid-19.

Pero cuando Morena y sus aliados lograron el quórum legal (65 legisladores), los opositores anunciaron que se presentarían para argumentar en contra o refutar fallas técnicas.

En el pleno, los senadores y senadoras de oposición criticaron que la Cámara Alta no atienda iniciativas referentes a la emergencia sanitaria y económica por el coronavirus y se limitaran a sesionar sólo por un tema porque se los “ordenó” así el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Les mentiría si no les dijera que vine principalmente convocado por Andrés Manuel López Obrador, a quien reconozco como nuestro líder, y no tengo la menor duda que mis compañeros también vienen convocados principalmente por nuestro líder”, reconoció sin reparos el senador morenista Rubén Rocha.

“Sólo vamos a discutir la Ley de Amnistía y la vamos a aprobar”, remató el legislador, entre aplausos de sus compañeros y compañeras.

Los opositores calificaron como contradictoria la Ley de Amnistía, porque en su redacción habla de delitos del fuero común, como el aborto, pero es una ley federal.

“El aborto es del fuero común, no tiene razón de ser que aparezca en este dictamen”, soltó la panista Alejandra Reynoso.

El perredista Miguel Ángel Mancera citó las cifras del fuero federal del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, en las que no hay una sola mujer indiciada o sentenciada por aborto.

“El problema de esta ley es que tiene serias deficiencias técnicas y eso porque no se permitió que hubiera una discusión mayor, porque está clarísimo que se tenía que aprobar”, criticó Mancera.

En tanto, los integrantes del grupo parlamentario del PAN insistieron en que con la ley aprobada este lunes se beneficiará a “delincuentes”.

“Esa ley no habla de mujeres embarazas o adultos mayores. Lo único de lo que habla es de abrirle la reja a personas que vendieron droga y que robaron”, señaló el panista Damián Zepeda. “Nosotros no queremos las calles llenas de delincuentes”.

Por su parte, las senadoras y senadores de Morena dijeron que la Ley de Amnistía beneficiará a personas que hayan sido procesadas o se les haya dictado sentencia, ante los tribunales del orden federal, por delitos menores, “siempre que no sean reincidentes”, como en caso de “aborto”, “personas que cometieron robo simple sin violencia”, e “indígenas a quienes no se haya garantizado al debido proceso”.

Asimismo, personas obligadas a participar en delitos contra la salud por sus condiciones de pobreza o por el crimen organizado, y ciudadanos que portaban dosis pequeñas de drogas sin fines comerciales.

Además, citaron la carta en la que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Derechos Humanos llama al Senado a aprobar la iniciativa.

“No es cierto, como quieren decir, cuando hablan de que vamos a liberar a los delincuentes. Los delincuentes de cuello blanco andan afuera. Por cierto, no vamos a liberar a García Luna, no se preocupen”, lanzó la senadora Imelda Castro.

“Tenemos el deber de aprobar esta la Ley de Amnistía por razones humanitarias, pues está diseñada para reintegrar a la sociedad a aquellas personas que, por razones socioeconómicas o por violaciones a sus derechos humanos, han sido procesadas penalmente”, señaló por su parte la senadora del PT Alejandra León Gastélum.

En tanto, Emilio Álvarez Icaza dijo que, si de verdad el gobierno federal quisiera despresurizar el sistema penitenciario, lo primero que se tendría que hacer es echar para atrás la prisión preventiva oficiosa, una reforma al artículo 19 constitucional que se aprobó en esta legislatura y que ha contribuido a saturar las cárceles del país.

“Estamos aquí por un capricho presidencial, de la mayoría legislativa. Esta sesión se convocó para pretender atender una estrategia de control de daños de la imagen presidencial. Se quiere disfrazar este actuar de la mayoría con un tono heroico y un gesto humanitario, pero no es ni una ni otra. Ésta mal llamada Ley de Amnistía no incluye los fines que dice buscar”, dijo Álvarez Icaza.

La naturaleza de la ley solamente cubre los delitos federales, no locales. Según los cálculos de Ricardo Monreal, tan solo 10% de las personas privadas de la libertad por delitos del fuero federal, que se encuentran en centros federales o estatales, podrían ser candidatas al beneficio de amnistía.

Es decir, se podría amnistiar a lo mucho a 4 mil 600 personas, de un total de 29 mil 698 en prisión por delitos federales, al cierre de 2018.

Sin embargo, la ley señala que, dentro de los 180 días posteriores a su entrada en vigor, el Congreso llevará a cabo un ejercicio de revisión de los delitos para estudiar los casos.

Es decir que el proceso de amnistía tardaría seis meses.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *